Desde su infancia, Vieux
Farka Touré ha estado profundamente
inspirado por la música
de su padre, Ali Farka Touré.
Creció entre Bamako (capital
de Malí) y la ciudad natal de su
padre, Niafunké, en el desierto
del Sahara (ambas rebosantes
de una gran riqueza musical),
lugares dónde Vieux demostró
tener un gran talento como
percusionista. Ali, sin embargo,
creció preocupado por el futuro
de su hijo ya que observaba
los dones musicales en ciernes.
Habiendo sufrido durante mucho
tiempo en la industria de la
música antes de que fi nalmente
encontrara su lugar en World
Circuit Records, Ali no quería
que su hijo tuviera que sufrir
las mismas penurias que él. Ali
prohibió a su hijo tocar música y
decidió que Vieux se convertiría
en soldado. Vieux, tan persistente
como el apodo de su padre
sugería (Farka = burro), comenzó
a tocar a escondidas acompañado
por las grabaciones de
su padre, decidido a alcanzar
sus aspiraciones musicales.
En 1999, Vieux (ya convertido
en un adolescente) decidió tomar
las riendas de su destino.
Se matriculó en el Instituto Nacional
de las Artes de Bamako,
desafi ando abiertamente los deseos
de su padre. Allí fue dónde
Vieux descubrió verdaderamente
la llamada de la música, adoptando
la guitarra y comenzando
a componer su propia música.
Cuándo dejó el Instituto de las
Artes, ya se había convertido en
un virtuosos guitarrista local, capaz
de emular casi perfectamente
la forma de tocar de su padre.
Poco a poco se fue extendiendopor
Bamako el rumor de que el
sucesor de Ali estaba surgiendo.
Fue entonces cuándo Toumani
Diabaté (el mejor intérprete
de Kora del mundo), se fi jó en
Vieux y le incluyó en su formación.
Reconociendo las habilidades
de Vieux, Toumani le pidió a
Ali que aceptara el camino que
su hijo había escogido. Ali aceptó,
y bajo la dirección artística de
Toumani, Vieux fl oreció. Actuó
en Francia y Sudádrica e incluso
comenzó a acompañar a su padre
a la guitarra. Al mismo tiempo,
sus impactantes composiciones,
introducían nuevos sonidos
e infl uencias en la tradición del
Desert Blues del norte de Mali.
En 2005, Vieux volvió a conectar
con su amigo Eric Herman, un
músico y productor norteamericano
con el que Vieux había
tocado mientras era estudiante
en el Instituto de las Artes. Vieux
y Eric se dieron cuenta de que
ya era hora de que Vieux grabara
su álbum de debut. Rápidamente
se pusieron a trabajar
en el estudio para grabar un
disco para el sello de Herman,
Modiba Productions. Toumani
aceptó contribuir con su talento
en dos de los temas. Mientras
tanto, Ali gravemente enfermo
de cáncer, realizó sus últimas
grabaciones para el álbum de
Vieux. Esta fue la última expresión
de aprobación del camino
que había escogido su hijo, y
en estas históricas grabaciones
en el Studio Bogolan, Ali ofi cialmente
pasó a Vieux la antorcha
con la que iluminar su camino.